Verso pluscuamperfecto
«De todos los misterios del universo, ninguno más profundo que el de la creación»1, nos afirma Stefan Zweig. Pues es bien cierto que, cuando acontece algo que no existía antes, como la germinación de una nueva flor como ejemplo, el hombre lo toma como algo sobrehumano, un acontecer divino. A lo que comenta Zweig: «y nuestro respeto llega a su máximo, casi diría, se torna religioso»2. El misterio de la creación siempre ha sido para el hombre algo mistérico, un acontecer mágico. Un misterio en el cual el hombre ha querido penetrar y sigue penetrando para descubrir acto tan maravilloso. El misterio siempre ha sido parte del juego en la vida del ser humano, de filósofos e investigadores. Penetrar en la oscuridad para encontrar la luz, como un místico. Por tanto, el artista en su trabajo introspectivo, nos habla de una experiencia interior, experiencia no ajena del creador que, a través de su peculiar visión, es capaz de hacernos trasladar a un momento inefable lleno de belleza y misterio.
El arte para el artista, es un proceso donde se adquiere las dimensiones de la existencia humana, poniendo en relación lo interior y lo exterior, el microcosmos y el macrocosmos, la profundidad y lo pequeño. Una constante búsqueda del equilibrio, con el fin de encontrar la felicidad, o como diría un místico el cuidado del alma. Para ello, el creador tiene que generar un
1 Zweig, S., El misterio de la creación artística. Sequitur, Madrid 2015, p. 13.
2 Ibíd.
12 13
camino espiritual en el que tiene que ir desgranado cada ápice de su vida, quitarse la máscara para quedarse desnudo ante el espectador. Así es la obra de Matías Krahn (Santiago de Chile, 1972), que como un asceta es capaz de tomar conciencia a través de cada pincelada para convertir el conjunto de la obra pictórica en expresión estética todo ese mundo de hechos y fenómenos del interior. Un proceso creativo que respondería, como dice Jesús Casás, al «intento de expresar, con el lenguaje más adecuado, el impacto sensacional de las tensiones que experimenta ante sus interrogantes y la transcendencia del misterio»3.
Matías Krahn, es uno de los pocos creadores que sabe penetrar en ese mundo escondido, un mundo espiritual y mágico, un mundo aprendido de la tradición espiritual, ascética y mística, de tantos hombres y mujeres que nos han dejado testimonio de sus propias relaciones con lo absoluto. Stefan Zweig se pregunta «¿Qué sucedió en su interior en esas horas de la creación y cuan misteriosas deben de ser esas horas?»4, a la que responde que para comprender este misterio hay dos factores: el primero sentir la sensación de gran humildad. El otro factor es la de la «compresión con toda nuestra fuerza espiritual»5 para la apertura de este milagro. Estos factores son la máxima virtud del espíritu humano que consiste en procurar hacerse comprensible a sí mismo, a lo que en un principio le parece incomprensible. Pues para descubrir ese milagro que nos es dado, uno frente a esto, ha de lanzarse como Krahn a ese acantilado oscuro, para más tarde llenarlo de luz y color. Como diría san Juan de la cruz: «a oscuras y segura / por la secreta escala, disfrazada»6.
3 Casás, J., «Estética teológica y arte sagrado», en Sancho, F. J. (coord.), Estética y espiritualidad. “Via pulchritudinis”. La belleza en el arte sagrado, la educación, la música, la arquitectura, el cine, la pintura. Monte Carmelo y CITeS– Universidad de la Mística, Burgos 2012, p. 26.
4 Zweig, S., El misterio de la creación artística, op. cit., p. 16.
5 Ibíd.
6 San Juan de la Cruz, Obras completas. BAC, Madrid 2009, p. 106.
14 15
Dentro del mundo de Matías Krahn lleno de colorido y de poética, nos traslada a su mundo interior, un mundo alquímico que no deja de buscar para encontrar, que se convierte en un juego y exploración íntima. Caminos, formas geométricas, seres humanos, sol, luna, corazones, máscaras… símbolos que descifrar, arquetipos acumulados, rastros y constelaciones de signos, unos más abstractos y otros evocadores de representaciones figurativas. Verso Pluscuamperfecto haciendo referencia al pasado perfecto, nos es devuelto a la humanidad tras ser escuchado, observado –fruto de la experiencia-, que conjugado con su libertad y humildad nos la devuelve con su riqueza interior en forma de amor para la humanidad.
«Hasta donde yo sé, para mirar bien las estrellas y abrirse paso a otros mundos (y ojalá eso ocurra en esta ocasión con mi pintura a los que vengan a verla) se requiere aparcar la mente, abrir el corazón y muy importante: una buena toma de Tierra».
(Matías Krahn, 2019)
Alejandro Mañas García
Profesor, investigador y comisario del
Departament d’Escultura de la Universitat Politècnica de València
 
VERSO PLUSCUAMPERFECTO MATÍAS KRAHN